ASTURIAS EN LA TOPONIMIA CIENFUEGUERA.

MSc. Alejandro García Rodríguez.

  Asturias: esa pequeña porción del territorio español que limita al norte con las aguas del Cantábrico y por el sur con los agrestes Picos de Europa, está estrechamente ligada a nuestra querida Perla del Sur, aunque muchos de sus habitantes ni siquiera sepan de su existencia.

Dentro del proceso migratorio cubano, fueron los asturianos uno de los pueblos españoles que más personas aportó en las distintas oleadas migratorias, en especial en la de 1880 a 1930. Desde la década del 40 del siglo XIX, comenzó Cienfuegos a recibir asturianos a un ritmo acelerado. El número de naturales del Principado continuó creciendo paulatinamente arribando a su mayor cifra entre 1900 y 1920.

Los emigrantes asturianos establecidos en Cienfuegos han estado presentes en casi todos los momentos importantes dentro de la historia regional cienfueguera. Han tenido sus representantes en el comercio, en las artes plásticas, en la política, en las guerras de independencia – tanto en el bando español como en las filas del ejercito libertador-, en la medicina en la arquitectura, por lo que podemos afirmar que la emigración asturiana ha sido de suma importancia para el desarrollo socioeconómico y cultural de la región .

En Cienfuegos, provincia donde el asentamiento asturiano fue considerable, tanto desde el punto de vista cuantitativo como cualitativo, el desarrollo urbanístico de la ciudad y la toponimia local mucho tiene que agradecerle a los emigrantes asturianos.

CIENFUEGOS: EL ORIGEN DE UN NOMBRE.

Cienfuegos, la Linda Ciudad del Mar o la Perla del Sur como también se le conoce, fue fundada el 22 de abril de 1819 por Don Luis Juan Lorenzo De Clouet y Piettre, coronel de los reales ejércitos españoles con 36 colonos de origen francés y algunos españoles y criollos que se le incorporaron en La Habana.

Pero en realidad lo fundado por De Clouet no fue una ciudad, ni una villa, sino una colonia a la cual se le dio por nombre Fernandina de Jagua, Fernandina en honor de Fernando VII, rey de España por aquel entonces y Jagua por ser este el nombre que le daban los nativos a lo que pudo ser el cacicazgo de Jagua.

¿ Por qué entonces el nombre de Cienfuegos que ha llegado hasta nuestros días?

Es el propio fundador de la colonia quien en 1823, encontrándose en la corte española, expone un informe ante el rey y plantea por vez primera que: “ atendiendo a que nuestro digno general José Cienfuegos ha sido autor y protector de tan útil establecimiento, solicito de VM se titule al pueblo situado en el barrio de su nombre Villa de Cienfuegos, por ser el paraje más adecuado según demuestra el plano para capital de la colonia”.

¿Quién era el general Cienfuegos que menciona De Clouet y por que razón se propone su apellido para nombrar la capital del nuevo asentamiento?

José María Ignacio González de Cienfuegos Jovellanos nació en Gijón, Principado de Asturias, España el primero de febrero de 1763, hijo de Baltazar González de Cienfuegos, Quinto Conde de Marcel de Peñalba y de Betina Jovellanos, hermana del insigne intelectual español Gaspar Melchor de Jovellanos.

José ingresó muy joven a la vida militar con apenas 9 años. A lo largo de su carrera participó en acciones de guerra importantes contra los ejércitos ingleses y franceses, entre ellas podemos mencionar el cerco de Gibraltar y el enfrentamiento español con la armada del Almirante Nelson en 1797 en la bahía de Cádiz.

Al iniciarse la guerra de liberación nacional contra los franceses se incorpora a la misma en la ciudad de Oviedo. Terminada la guerra es elegido miembro del Consejo Supremo de Guerra. El 2 de junio d e 1816 es nombrado Capitán General de la Isla de Cuba. Durante su gobierno se realizó el tercer censo de la Isla , se concedió a La Habana el título de Siempre Fiel y quedó abolida la trata negrera por convenio firmado entre España e Inglaterra. Fomentó la agricultura y el comercio a merced de la supresión del estanco y la declaración de puertos libres.

Dado lo nocivo del clima cubano para su salud, pidió varias veces la liberación del cargo, la que le fue concedida el 29 de agosto de 1819. De regreso en la península figuró en el Partido Constitucional y desempeñó el Ministerio de la Guerra. Al restaurarse el absolutismo en 1823 volvió al Consejo Supremo de Guerra, del que nunca dejó de formar parte. Fallece en Madrid en 1825.

José Cienfuegos, basado en la Real Orden de Fernando VII emitida el 21 de octubre de 1817, por la cual se promovía el aumento de población blanca, acoge con beneplácito la propuesta hecha por De Clouet el 8 de enero de 1819 de fundar una colonia con ciudadanos franceses en la región de Jagua; por esa razón el 9 de marzo de 1819 se suscribe el contrato de colonización correspondiente, así mismo brindó todo su apoyo al proyecto, inclusive aportando fuertes sumas de dinero a la empresa colonizadora .

La Colonia Fernandina de Jagua a pesar de los constantes inconvenientes naturales y humanos como epidemias, huracanes, rencillas personales, envidias, etc., logró un franco crecimiento económico en unos pocos años, a fuerza del empeño y tesón que desprendieron sus habitantes para hacerla prosperar, destacándose el sector ganadero y sus derivados, el cultivo del café y tabaco, así como la producción de cera y la exportación de maderas.

Es debido al creciente desarrollo económico de la región que el 20 de mayo de 1829, apenas transcurridos 10 años de la fundación de la colonia, el rey de España, Fernando VII, declara por capital de la Colonia Fernandina de Jagua al pueblo situado en el barrio de Cienfuegos , concediéndole el título de Villa de Cienfuegos para perpetuar de esa manera el apellido del distinguido Capitán General. El título queda oficialmente registrado en el folio primero del libro de actas del ayuntamiento el 15 de enero de 1830 y es a partir de esa fecha que se le comienza a llamar Cienfuegos a esta región del centro sur del país.

Además de nuestra ciudad existen otras localidades en España denominadas Cienfuegos. Una de ellas es un pequeño puerto ubicado en las estribaciones septentrionales de la Sierra de Picos, ubicado entre las provincias de Oviedo y León, considerado el más occidental de los puertos de la cordillera Cantábrica. La otra población con idéntico nombre es San Esteban de Cienfuegos, parroquia ubicada en el Concejo asturiano de Quirós, a 47 kilómetros de Oviedo, capital del Principado.

La génesis de este topónimo se debe al apellido Cienfuegos que es oriundo de los concejos asturianos de Allende, Cangas del Narcea, Oviedo y Gozón, el cual más tarde pasó a otras regiones españolas. Su origen viene dado por la leyenda conocida como de los “Cien Paladines” .

Cuenta la leyenda que García González de Quirós, jefe de 100 paladines cristianos atacó un campamento moro compuesto por unos 10 000 efectivos, García González ordenó a sus hombres encender teas y lanzarse monte abajo en busca del enemigo con la consigna de apagar las antorchas una vez alcanzada la base de la colina y subir nuevamente y recomenzar la operación a fin de dar la impresión de que era un numeroso ejército el que atacaba. Los moros cayeron en la trampa y abandonaron el campamento desordenadamente. El rey en pago de los servicios prestados otorgó la gracia a García González de Quirós el derecho de usar escudo de armas el cual estaba compuesto de cinco fuegos en campo sangriento .

De esta forma llegó a nosotros el nombre de nuestra ciudad, que surgida como una pequeña colonia, llegó a ser una de las ciudades más importantes de Cuba y hoy se yergue majestuosa irradiando su ecléctica belleza de ciudad portuaria.

CALLES DE CIENFUEGOS.

Las calles cienfuegueras surgen y se desarrollan a la par del proyecto fundacional de la colonia Fernandina de Jagua, el propio día 22 de abril de 1819, Félix Bouyon deja trazadas las primeras 25 manzanas de la colonia y los límites de esta que van a extenderse por el este hasta la calle Hourruitiner y por el oeste hasta San Luis, mientras que el eje norte -sur iba desde las calles de Santa Elena hasta la de Santa Clara.

Los límites de la Villa comenzaran a expandirse a partir de 1836, desde entonces Cienfuegos tendrá un crecimiento lento pero constante, respetando siempre el principio de calles rectas en forma de cuadricula semejando un tablero de ajedrez. Con el crecimiento de la villa vendrá aparejado el surgimiento de nuevas calles, a las que el Ayuntamiento le asignará sus respectivos nombres .

El entramado reticular de las calles cienfuegueras responde en sus topónimos a figuras de reyes y reinas, (San Fernando, Cristina); a nombres de conquistadores (Diego Velásquez, Hernán Cortés); a sacerdotes (Padre las Casas); a fundadores de la ciudad (De Clouet, Hourruitiner); a Capitanes Generales (Tacón, O'Donnell); de descubridores (Colón); pero tres de sus avenidas llevan el nombre de un honorable hijo del Principado asturiano, la de Argüelles (avenida 52), en honor a Agustín Argüelles – El Divino-; la de Jovellanos (avenida 72), honrando a Gaspar Melchor de Jovellanos y la de Campomanes (avenida 40) por Pedro Rodríguez, Conde de Campomanes.

La calle de Argüelles es y ha sido desde los tiempos de la fundación una de las principales arterias viales y comerciales de la ciudad. Fue trazada entre las primeras 25 manzanas de la Villa en 1819 y su nombre inicial fue el de Carmen . Las calles Campomanes por el sur y la de Jovellanos por el norte, obedecen al trazado urbano de 1886, correspondiendo así al ultimo ensanche sufrido por la ciudad en el siglo XIX.

Estos tres astures poseen méritos suficientes para que las autoridades españolas de la época decidieran otorgar sus nombres a dichas calles:

  Agustín Argüelles: fue un destacado orador y hombre público. Nacido en Rivadesella en 1776 y fallecido en Madrid en 1844. Estudió derecho en la universidad de Oviedo y en 1810 tomó asiento en las Cortes de Cádiz. Redactó el proyecto de constitución de 1812. Por sus ideas liberales el propio Fernando VII en 1814, firmó de su puño y letra una sentencia de 8 años de presidio en Ceuta. En 1820 fue llamado al ministerio de Gobernación, en 1821 al convocarse nuevamente las Cortes se ve obligado a renunciar y emigrar a Inglaterra. En 1834 a la muerte del Rey es nombrado Procurador de Oviedo. Posteriormente se le encarga redactar la constitución de 1837. Años más tarde, en 1841 se le designa tutor de las hijas de Fernando VII, Isabel II de Borbón y Luisa Fernanda, cargo al que renuncia en 1843. Fue el mejor orador parlamentario de su tiempo.

Pedro Rodríguez, Conde de Campomanes : fue diplomático, literato y economista, nació en Santa Eulalia de Sarribas, pequeño pueblo de Asturias en 1723 y falleció en Madrid en 1803. Estudió jurisprudencia en la universidad de Madrid y era versado en el conocimiento del griego y el árabe. En 1748 ingresó en la Academia de la Historia , de la cual fue director. En 1762 es nombrado Fiscal del Consejo Real y Supremo de Castilla. Fue ministro de Estado. Dejó escritas numerosas obras sobre temas históricos y económicos.

Gaspar Melchor de Jovellanos : Poeta, escritor y político asturiano nacido en Gijón en 1744 y fallecido en Luarca, Asturias en 1811. Estudió derecho canónigo en la universidad de Ávila. Fue Alcalde de la Sala del Crimen de Sevilla, miembro de la Sociedad Amigos del País.

  Topónimos astures en la arquitectura cienfueguera.

Consideramos que el principal aporte de la emigración asturiana a Cienfuegos lo encontramos no en el campo de la cultura popular - tradicional, sino en lo referente al desarrollo económico alcanzado por la región durante la segunda mitad del siglo XIX y las primeras décadas del XX, donde tuvieron especial incidencia los capitales generados por los astures en esta tierra, capitales que si bien fueron generados para el beneficio propio (algunos de ellos se convirtieron en millonarios), a la postre se revirtieron en el desarrollo socioeconómico de la región, especialmente en la arquitectura y el urbanismo de la ciudad.

Los asturianos dotaron a Cienfuegos de estupendas residencias de tipo doméstico, tanto en el centro de la urbe como en los barrios cualificados de la periferia (Punta Gorda en especial); de hoteles: El Bristol, La Suiza , La Paloma ; de edificios comerciales como El Siglo, El Paraíso, Almacenes Jagua, La Francia Moderna , etc. ; de edificaciones de uso social como el Yach Club, El Liceo, El Club Asturiano y el Sanatorio de la Colonia Española , por solo citar algunos ejemplos.

Gracias a los comerciantes astures - Acisclo del Valle, Alejandro Suero Balbín, Vicente Villar, José García de la Noceda , José Llovio, entre otros-, existen edificios de la talla de: el Palacio de Valle, el almacén de García de la Noceda , el Palo Gordo, La Casa Llovio , entre otros; todos magníficos inmuebles que engalanan la capital provincial, y han devenido símbolos de Cienfuegos; construcciones que por sus altos valores históricos y arquitectónicos, han sido declaradas monumentos locales o nacionales.

Como se ha podido apreciar anteriormente, fueron numerosas las edificaciones generadas o reformadas con capital asturiano en la ciudad de Cienfuegos, establecimientos comerciales, hoteles, residencias particulares etc., algunos de ellos fueron los propios emigrantes asturianos los que le dieron nombre, en otras ocasiones mantuvieron el apelativo de comercios establecidos anteriormente por otras sociedades mercantiles. Se da el caso de edificaciones que perdieron el nombre asturiano y llegan hasta nuestros días con el topónimo del socio comercial que más trascendió en la sociedad cienfueguera como es el caso del Almacén de García de la Noceda , que es reconocido en la actualidad, e incluso en bibliografía actual y de los años 1960 como Almacén Cacicedo.

A pesar del cuantioso número de exponentes arquitectónicos generados por los astures en Cienfuegos solo dos llevan nombre auténticamente asturiano, nos referimos a: el Palacio de Valle y el restauran Covadonga , ambos enclavados en la zona conocida antiguamente por Tureira que en lengua aborigen significa “Casa Brillante, hermosa,”

El Palacio de Valle: Este magnífico palacete fue mandado a construir por el opulento comerciante, banquero e industrial asturiano Acisclo del Valle Blanco, quien adquiere 16 145 metros cuadrados de terreno para erigir su capricho arquitectónico, valorado junto con la finca en 2 millones 560 pesos .

La obra fue ejecutada por el ingeniero italiano Alfredo Colli y el arquitecto, ingeniero civil y acuarelista cienfueguero Pablo Donato Carbonell , empleándose en ella materiales de diferentes partes del mundo; mármoles de Carrara, cerámica de Venecia y Granada, mosaicos de Talavera de la Reina , así como cristales y maderas preciosas de otros parajes de Europa.

En sus plantas se mezclan el arte Gótico, el románico, bizantino, el barroco y el mudéjar, el cual se ve representado en el espléndido comedor que imita a uno de los salones del Palacio del Alhambra en Granada.

Del palacio dirían Teresita Chepe e Irán Millán “ Es una de las más interesantes edificaciones cubanas en la que reina un ordenado caos de códigos formales a gusto de su dueño”.

El inmueble se comienza a construir en 1913 y se concluye en 1917, siendo habitado inmediatamente por la familia; pero poco tiempo pudieron disfrutar los Valle de la esplendorosa mansión, pues el opulento hombre de negocios muere en diciembre de ese mismo año de un ataque cardiaco. Después de su muerte la familia se traslada a Europa y el palacio queda deshabitado durante algunos años

Tan majestuosa construcción se ha convertido en todo un símbolo de la provincia y visita obligada para el turista, ya sea nacional o extranjero, fue declarada monumento local el 22 de abril de 1992.

Lo que hoy conocemos como Palacio de Valle inicialmente fue una finca llamada Villa Amparo , coincidiendo con el nombre de la esposa de Acisclo, Amparo Suero Rodríguez, hija del también asturiano Alejandro Suero Balbín, con el decursar del tiempo tomaría el nombre de Palacio de Valle , haciendo honor al apellido de su dueño, Acisclo del Valle Blanco.

Según cuenta la leyenda en los tiempos de la conquista de Cuba se estableció en la zona de Tureira, hoy Punta Gorda un español llamado José Díaz quien fuera bien acogido por los indios, rápidamente se adapto a las costumbres de estos y hasta se casó con la hermosa Anagueia. A manera de gratitud por la seguridad y refugio que había encontrado entre los naturales del país, dio por nombre Amparo , al lugar que ocupaba en Tureira.

José vivía muy a gusto entre los aborígenes y su esposa a la cual amaba con locura, pero extrañaba grandemente la forma de vida de su patria por lo que un día pidió a los dioses indios que le concedieran el deseo de vivir en un palacio, de los que eran frecuentes en el sur de España( estilo mudéjar), deseo que le fue concedido. Al ver Anagueia aquella enorme construcción pensó que era obra del espíritu del mal, Mabuya, y pidió al dios cristiano de su esposo que desapareciera tal monstruosidad, lo que le fue concedido.

Durante la guerra de 1895-1898, el tristemente celebre Valeriano Weyler dispuso destruir a Punta Gorda alegando que era un punto estratégico de los insurrectos para comunicarse y hacer contacto con los conspiradores de la ciudad. Para evitar tal atrocidad Pedro Modesto Hernández y un Grupo de vecinos de Punta Gorda costearon la construcción de un fuerte al que dieron por nombre Amparo , en recuerdo a José Díaz y con el deseo de perpetuar la tradición.

Años más tarde adquirió los terrenos próximos al Fuerte Amparo , el comerciante español Celestino Caces quien quiso edificar una casa quinta con tipología hispano-morisca, lo que no consiguió del todo . Al adquirir los terrenos Acisclo del Valle, respetando también la tradición conservo el nombre Amparo que poseía la finca y quiso dar a la mansión que allí levanto un aspecto morisco aunque lo logrado fue un excelente palacete ecléctico sin precedentes en la arquitectura cubana de la época .

Acisclo era oriundo de Arriondas, pequeña villa costera de Asturias, luego de terminar el bachillerato y a instancias de un tío materno establecido en Cuba, emigró a nuestro país en 1882 a la edad de 17 años. Al establecerse en Cienfuegos se dedicó al comercio vinculándose a la Sociedad Mercantil de Castaño e Intriago, de la cual se separo en 1902 formando su propia sociedad con Alejandro Suero quien posteriormente se convertiría en su suegro.

Al morir en 1919, Acisclo tenía invertido su capital en negocios de azúcar no solo en el central San Lino, también era accionista de la West Indian Sugar Corporation y en la Cía “Refinería de Azúcar de Cienfuegos”. En la rama industrial era accionista y presidente de la Sociedad Cienfuegos Industrial S.A., accionista de la S.S Hidroeléctrica Trinidad ($15 300), acciones en la Madruga Petróleo and Company, acciones en la Cía Editora Tipográfica de Cienfuegos y en el diario La Correspondencia ($ 1 000). En el giro comercial era socio comanditario de varias sociedades mercantiles: poseía acciones en la Compañía Nacional de Vinos y Licores de la Habana ($ 100 000), en la sociedad mercantil Villa de Caibarién ($40 000), en la sociedad Hernández y Hermanos radicada en Colón ($ 50 000), en Hernández y Cía de Jovellanos (17 500) y algunas otras en Cienfuegos.

En las compañías de seguros tenía invertidas fuertes sumas de dinero como en la Compañía de Seguros y Finanzas de Cienfuegos , de la cual fue el primer presidente, donde poseía 50 acciones valoradas en 6 000 pesos, mientras que en la compañía de seguros sobre accidentes “Unión Agrícola Industrial” poseía 55 acciones, estimado su valor en 7 500 pesos.

En lo referente a bienes raíces, Valle era propietario de un gran número de fincas y paños de terrenos en los barrios urbanos de Punta Gorda, Playa Alegre, Reina, la Calzada , la Juanita y lo que es hoy el Centro Histórico Urbano de la ciudad; también poseía propiedades en el barrio rural de Caunao, así como varias fincas en Yaguaramas. Fuera de los límites de la región cienfueguera, era propietario de terrenos e inmuebles en Manicaragua, Caibarién, Santi Spíritus y Ciego de Avila.

Restauran Covadonga: Es uno de los restaurantes que sentaron pautas en la cultura culinaria cienfueguera. El Covadonga , llamado “ La Meca de las Paellas” , fue fundado hace muchos años ya por la asturiana María Covadonga” , quien fuera cocinera de Acisclo del Valle. En él se daban cita la gente del patio, convencionistas, artistas y visitantes de todos los rincones de la Isla , entre sus visitantes destacados podemos mencionar al Comandante en Jefe Fidel Castro, quien visitara el restaurante en enero de 1959 cuando encabezaba la Caravana de la Victoria hacia la capital.

Ubicado junto al mar en el barrio de punta Gorda, desde donde se divisa un paisaje de ensueños, contemplando las montañas del Escambray y la linda bahía de Jagua; contando con expertos cocineros que preparaban los más deliciosos mariscos y las famosas paellas cienfuegueras, no es de extrañar que se convirtiera en uno de los más cotizados restaurantes de la ciudad, ya lo decía un viejo eslogan publicitario de los años 1950:

Quien a Covadonga llegó,

Y ni comió ni bebió...

Por Punta gorda Pasó...

Pero ¡ A Covadonga no Vio...!

 

El topónimo Covadonga , originaria y geográficamente se refiere a la cueva y valle situados en el monte Auseva, Ayuntamiento de Cangas de Onis, Principado de Asturias. A partir del año 718 de nuestra era se hace célebre a causa de la batalla efectuada en el lugar entre tropas musulmanas y cristianas. Según cuenta la tradición se atribuye la victoria de los cristianos, dirigidos por Pelayo, a la intervención de la Virgen. Destrozado el enemigo se hizo la proclamación del Rey en el llamado Campo de la Jura , donde se reunieron los vencedores para rendir homenaje a Pelayo, dando así principio a la monarquía asturiana.

Aunque se ha exagerado su significación, la batalla de Covadonga, “ salvación de España”, como momento histórico fundamental, ha estado presente siempre en el corazón de los asturianos y se ha trasmitido de generación en generación hasta nuestros días, nadie puede negar hoy la importancia de esta batalla, que fue el punto de arranque de un nuevo reino (Asturorum Regnum) y que había de condicionar toda la historia de España hasta nuestros días.

Covadonga ha sido durante siglos un símbolo de los valores hispánicos, como cuna que fue de la Reconquista. Para los emigrantes a América el Real Sitio se convirtió en una referencia obligada en sus visitas a la región natal. También fue un nombre emblemático en los edificios de organizaciones de distinta índole creadas por asturianos en los países hispanoamericanos. La palabra Covadonga se hizo sinónimo de Asturias y constituyó un elemento de diferenciación entre las diversas regiones de España que nutrieron la emigración a América. Los asturianos al igual que los catalanes con la virgen de Monserrat y los aragoneses con la del Pilar, encontraron en la Santina , la referencia obligada a su propia asturiania .

En las instituciones vinculadas a la emigración asturiana la advocación a la “Santísima Virgen” es frecuente. El primer dato significativo, y que se repite en varias organizaciones americanas ligadas a Asturias, es la recogida de una piedra del Auseva como bloque emblemático y fundacional del edificio, la cual suele llevar grabada una leyenda conmemorativa que afirma haber sido extraída del histórico monte.

Para el caso cubano la bendición de la primera piedra del Centro Asturiano de la Habana tuvo especial significación, pues el bloque lítico enviado fue de una tonelada de peso y llevaba una de sus caras trabajada con la siguiente inscripción:

El cabildo de Covadonga al Centro Asturiano de la Habana 1 de Agosto de 1923” .

Además de edificios asentados sobre una piedra, se produce en las instituciones asturianas de la emigración otro hecho significativo que es la voluntad constante de adquisición de imágenes replica de la Santina , e incluso de reproducciones de la histórica cueva. En Cuba por ejemplo, la Sociedad benéfica de Santi Spiritus – constituida en enero de 1886- colocó en su templo una imagen de la Santina , traída desde Barcelona en 1888, en Matanzas se erigió un altar con la imagen de la Virgen de Covadonga en la iglesia de Mersalles, en la Habana con la erección del Sanatorio Covadonga – de fama mundial- se dedicó la capilla a la virgen del Auseva.

En Cienfuegos se fundó la Sociedad Benéfica Asturiana 1881 , desde esa fecha hay constancia de las distintas romerías auspiciadas por los astures establecidos en esta región donde se veneraba y paseaba una imagen de la Santina . Al construirse el Club Asturiano en una hermosa quinta a las afueras de la ciudad se dotó a la misma de una capilla dedicada a la Virgen , donde cada 8 de Septiembre se hacía un recordatorio de la batalla de Covadonga y se efectuaba una procesión con la Virgen en andas por los terrenos del club . La celebración culminaba con una gran fiesta donde no solo participaban los asturianos, sino también españoles de otras regiones, cubanos descendientes de españoles y publico en general.

Como hemos podido comprobar Asturias y los asturianos han dejado una huella tangible e imperecedera en nuestra ciudad. En la actualidad los descendientes de asturianos se destacan día a día en el quehacer cotidiano de nuestra provincia, ahora más cubanos que asturianos, los descendientes se agrupan en la Sociedad Ramón María de Labra , donde se trabaja por rescatar no solo la historia del asentamiento de asturianos en la provincia, sino también en el rescate de las tradiciones, costumbres, bailes, cantos, comida, en fin todo ese patrimonio tangible e intangible que nos rodea, para que no muera en nosotros ese asturiano que llevamos dentro.

BIBLIOGRAFÍA.

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Colectivo de Autores. : Diccionario Enciclopédico Hispano Americano, Editores Montero y Simón, Barcelona, ts. XV y XXVII.

Colectivo de Autores. : Enciclopedia de la Asturias Popular , Volumen III. Editorial, La voz de Asturias .

Edo, Enrique. Memoria Histórica de Cienfuegos y su Jurisdicción. La Habana , 1943.

Fernández Bustillo, Jorge: Historia de Asturias. Santillana S.A. Madrid, 1979.

García Rodríguez Alejandro: Emigrantes asturianos a Cienfuegos. Arquitectura, ciencia, tecnología y sociedad. Ponencia presentada en la Universidad Carlos R. Rodríguez de Cienfuegos para el examen de mínimo de doctorado, julio del 2003.

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Martín Brito, Lilia. El desarrollo urbano de Cienfuegos en el siglo XIX. Universidad de Oviedo, 1998.

Rousseau, Pablo y Díaz de Villegas Pablo. Memoria Descriptiva, Histórica y Biográfica de Cienfuegos. Establecimiento Bibliográfico “El Siglo XX”, La Habana , 1920.

Rovira González, Violeta. Apuntes sobre la organización de la economía cienfueguera y significación de los franceses fundadores en ella. Revista Islas septiembre1975- abril 1976, No 52-53.

Revistas y Periódicos:

Revista Reporter, diciembre, 1958.

Revista Siga la Marcha , Santi Spiritus, # 14,15,16, del 2000.

Revista El Oriente Asturiano. Picos de Europa y mar. La voz de Asturias, julio, 1997.

El Comercio, Cienfuegos, 22 de abril de 1931.

El Fígaro, Habana, mayo- junio, 1919.

Cienfuegos en la Historia. No I del 2003 y No 12. Abril- junio del 2001.

FUENTES DOCUMENTALES.

Archivo del Museo Provincial de Cienfuegos. Fondo Florentino Morales.

Archivo Histórico Provincial. Fondos:

•  Actas Capitulares.

•  Protocolos Notariales.

Ver Alejandro García Rodríguez: Presencia asturiana en Cienfuegos. Breve esbozo sociocultural y económico. Revista Siga La Marcha , Número 14,15,16, del 2000.

Ver Rousseau y Díaz de Villegas, Memoria Descriptiva, Histórica y Biográfica de Cienfuegos . p. 63.

Ver anexo 1.

Según el historiador Florentino Morales Hernández el capital aportado por José Cienfuegos al proyecto fundacional fue de 200 000 pesos.

La Colonia Fernandina de Jagua estaba dividida en cuatro barrios: Cienfuegos, Ramírez, De Clouet y Cagigal.

Ver Actas Capitulares. Archivo Histórico Provincial de Cienfuegos.

Ver Anexo 2.

Ver Martín Brito, Lilia. El desarrollo urbano de Cienfuegos en el siglo XIX, pp. 69,70, 91,134.

El distinguido historiador, profesor universitario e investigador norteamericano Roland T. Ely en su libro “ Cuando reinaba su majestad el azúcar ” define a este almacén con el nombre de Almacén de Cacicedo y no con el de su primer dueño el asturiano José García de la Nocedal , alias “ El Moro”. La doctora Lilia Martín en su libro el desarrollo urbano de Cienfuegos en el siglo XIX, publicado en 1998 también se refiere al mencionado almacén con el topónimo de Cacidedo, sin embargo fue García el Moro quien en 1881 mandó a construir el mencionado almacén a un costo de 90 000 pesos. Ver Alejandro García Rodríguez, Emigrantes Asturianos en Cienfuegos. Arquitectura, Ciencia, Tecnología y Sociedad. Ponencia presentada en la Universidad de Cienfuegos para el examen de mínimo de doctorado, julio del 2003.

Ver anexo 3.

Pablo Donato Carbonell participó también en la construcción de edificios como el Palacio Ferrer (1917), el Palo Gordo ( 1914), el Cementerio Tomas Acea ( 1926), la casa de Ramón Menéndez Aceval ( 1923) todas declaradas Monumento Nacional.

Ver El Fígaro, Habana, 25 de Mayo- 1 de junio de 1919, pp. 518 y 519.

Ver Anexo 4.

ver Anexo 5.

Archivo Histórico Provincial, Protocolos Notariales, Adalberto Ruiz, escritura 97 del 27 de abril de 1920.

La Compañía de Seguros y finanzas “Cienfuegos” se constituyó en 1919, ocupando un fastuoso edificio en la céntrica calle de San Carlos esquina a Hourruitiner, con la participación de: los asturianos Acisclo y Modesto del Valle, Amador Bengochea, el vasco Nicolás Castaño y un grupo de inversionistas cubanos y españoles. El capital inicial fue de 250 000 pesos que muy pronto se elevó a medio millón.

Archivo Histórico Provincial, Protocolos Notariales, Adalberto Ruiz, escritura 97 del 27 de abril de 1920.

Ibídem.

Ver Anexo 6.

Ver Covadonga y la emigración asturiana. Ana María Fernández García, en Arte, Cultura y sociedad en la emigración española a Latinoamérica, p. 83

Auseva, nombre del monte donde se encuentra enclavada la cueva y el santuario de la Virgen de Covadonga, municipalidad de Cangas de Onis, Principado de Asturias.

El Sanatorio Covadonga se comenzó a construir por acuerdo del Centro Asturiano de la Habana en 1897 con el objetivo de brindar asistencia medica a sus miembros y en especial a los emigrantes recién llegados a Cuba. Ver Covadonga Álvarez Quintana .Colectivo de Autores: Astura, Nuevos Cartafueyos d' Asturies, pp. 25- 37.

La primera asociación benéfica fundada por asturianos en Cuba data de 1877 en la Habana.

El Club Asturiano de Cienfuegos estaba ubicado en el reparto La Ceiba , en la carretera de Caonao, a la entrada del Aeropuerto Jaime González. Ver: Periódico El Comercio, 22 de abril de 1931, Revista Reporter, diciembre de 1958.

Ver Anexo 8