LA APRECIACIÓN DE LAS IDENTIDADES DESDE LA LITERATURA DE VIAJES: CONSIDERACIONES BIBLIOGRÁFICAS.

Lic. Anivia Saiz Ramírez

  Historiar desde la literatura y contribuir de este modo al reconocimiento, transformación, rescate y utilidad de nuestras manifestaciones de identidad, es sin duda alguna un reto de literatos e historiadores y una forma diferente y amena de apreciar nuestras memorias y herencias culturales.

Leer para reencontrarnos en un pasado, visto desde otra óptica es un fenómeno sociológico de sumo interés, que nos permite desde la subjetividad reconocer nuestro ser dimensionarnos y es una forma donde desde la crónica de viajeros, colocan al hombre y sus relaciones, en el centro del estudio y en la forma bella de la expresión literaria.

Las crónicas de viaje y su interpretación son sin duda alguna para nuestras realidades un método y un medio de construcción contrastación de los códigos y símbolos que identifican y caracterizan nuestras identidades regionales, una forma memorable de disfrutar nuestra historia y utilizar la cultura, de ahí su valor para conocer nuestro territorio, los pueblos que en el habitan y sus construcciones sociales. En ellas desde un lenguaje de prosas, se expresan los significados y significantes de los diversos sectores sociales, géneros, oficios, niveles culturales y nacionalidades, casi siempre parten de las individualidades a través de las semblanzas de las personalidades, lo que hace diferente la forma de historiar y apreciar los momentos históricos, por eso se convierten en un poderoso medio ideológico cultural para el estudio de las memorias colectivas e individuales.

El hecho de que la obra es el resultado apreciativo de un contexto sociocultural le confiere un alto valor metodológico al convertir a la literatura en un registro y en una actividad valorativa que crea imágenes e influyen en los sectores más progresistas y referenciales, convirtiendo a este hecho cultural en un agente de desarrollo, de medición de sí mismo y autovaloración.

El estudio de viajeros por tanto es un fuerte proceso de comunicación cultural donde se parte desde la propia comunidad, quien con sus actitudes, formas de comportamiento, capacidades, códigos y construcciones de escenarios ante los viajeros, -acciones sico-sociales y culturales que alcanza nuestros días- crean una manera específica de mensajes histórico culturales, fundamentada en el ejercicio de la vida cotidiana, sus contradicciones, discursos, contextos físicos geográficos y espacio-psicológicos, sociales, políticos-ideológicos, etc, éste ejerce en los receptores de la obra percibida un efecto de gran trascendencia en el sentido yoático y convierten al hecho y a la subjetividad en una manifestación colectiva del fenómeno identitario desde la literatura del viajero.

La literatura de viajes nutrida esencialmente del poder de la oralidad y la observación hacen singular, distintiva y perspectiva las miradas de la realidad, diversos sus niveles de interpretación y crean imágenes que tienen una significativa unidad para la historia: la expresión literaria, convirtiéndolo en un poderoso medio de valoración histórica desde el conocimiento de personas y personalidades de culturas diferentes.

Cuba y en especial Cienfuegos han sido motivo e inspiración de muchas obras de viajes a través de los relatos, diarios, descripciones, testimonios y valoraciones histórica, artículos de prensa, propagandas, entre otros, determinando por valores instrumentales patrimoniales, las especificidades y actuaciones del cubano, las dimensiones culturales, su naturaleza, paisaje, su condición insular y sus manifestaciones culturales y sociales.

Son relevantes también las imágenes impronta de los viajeros que en el comercio de cabotaje o ferrocarriles o simplemente en quitrines pasaban y hacían sus eventos, criterios valorativos con una gran riqueza literaria que favorecen la apreciación de nuestros entornos y ayudan también a apreciar nuestras historias desde sucesos literarios; ejemplo de ello son las publicaciones periódicas de Cienfuegos en el siglo XIX existentes en la Sociedad Económica Amigos del País, en la Sala Coronado de la Universidad Central de las Villas, en el Museo Provincial de Cienfuegos, en el Instituto de Literatura y Lingüística entre otros.

La comunicación y sus variantes validaron en todo momento, nuestras costumbres, tradiciones, conocimiento del mundo, siempre desde la modernidad e incorporando elementos artísticos y estéticos para embellecer sus ediciones, surgiendo así productos culturales que tipifican una época, la identifican y la convierten por tanto en referencias obligadas y necesarias pues así siempre se correspondían con las realidades culturales que describían: ejemplo de ello, es la publicación El Chismoso de Enrique Edo o la obra positivista e histórica de Ramón de la Sagra y la utilización de las expectativas y juicios de viajeros y líderes para ser utilizadas en referencias dentro de obras literarias e histórica, como en la historia de Enrique Edo, en la Revista Ninón o en Russeau y Dáiaz de Villegas.

Como es sabido la identidad regional necesita de la apreciación exterior y del alter, de la otredad para reforzar su condición y reafirmarse, por eso viajero influye plenamente en las interpretaciones y la conciencia, en sus determinantes, dimensiones y alcances que en el proceso comparativo van provocando la selección y perdurabilidad de aquello que para el viajero es (bueno).

Los viajeros son portadores también de códigos que aportan en el proceso de relación y conocimiento de los escenarios y utopías regionales y por lo tanto el recorrer los mismos le ofrecen nuevas e interesantes lecturas, aportando testimonios, visiones, caracterizaciones, jerarquizaciones, juicios histórico- culturales, idiosincrasias, que con el objetivo de comprenderlo describen más que nada su función social en aspectos como: el arte, la literatura, la ciencia, la historia, la cultura, la estructura de las comunidades, grupos y sectores sociales, la educación, la política y los políticos y sobre todo nuestra conciencia popular.

Por esta razón es altamente significante recopilar y estudiar desde esta óptica literaria histórica y cultural los textos y discursos literarios a través de una recopilación bibliográfica que posibilite el estudio de estas dimensiones y oriente a nuestros humanistas.

La recopilación bibliográfica más completa escrita en el extranjero sobre Cuba es la del Doctor Rodolfo Tró, médico de profesión e incansable investigador. Su obra aparece como Separata de la Revista de la Biblioteca Nacional , editada en mayo de l950, con el título de: “Cuba. Descripciones y Viajes entre l493 y 1949” .

Recoge 631 libros dedicados a contenido referente a nuestro entorno; algunos libros aparecen omitidos de forma involuntaria y esta recopilación además hace un análisis crítico y detallado de los viajeros.

Como fuente literaria e histórica y desde el punto de vista metodológico el tratamiento de esta literatura debe ser manejado con alta capacidad de valoración e interpretación pues los efectos de estereotipias, de halo y primera impresión en ocasiones hacen superficiales las apreciaciones sociales, históricas, ideológicas, y por lo tanto hay una pérdida de valores convirtiendo a la obra en un elemento de poca utilidad.

En el siglo XIX según la investigación efectuada y los registros levantados, hemos encontrado 355 títulos dedicados al tema y de ellos 155 se publicaron en la primera mitad de dicho siglo. Esto es importante si tenemos en cuenta que en el siglo XIX se gestaba la nación y la nacionalidad cubana y por lo tanto los juicios apreciativos de pertenencia y autovaloración jugaban un papel significativo en la apreciación de la cubana; cuestión que debemos continuar profundizando.

Fueron varios los acontecimientos que atrajeron a los viajeros a la región cienfueguera entre los que se encuentran la fortificación del puerto en el siglo XVIII, el surgimiento y desarrollo de la colonia y la región de Cienfuegos, la introducción de la tecnología como el ferrocarril, las guerras de liberación nacional, el desarrollo cultural, el comercio - fundamentalmente con los Estados Unidos – y el poderoso desarrollo de la industria azucarera, procesos educacionales y científicos como es el caso del Jardín Botánico de los Atkins, entre otros.

Dentro de los textos más significativos se encuentran los de Ramón de la Sagra quien logra caracterizar socio-históricamente a la región de Cienfuegos.

Durante los siglo XV y XVI los principales discursos se concentran en los cronistas y misioneros que de4 una posición del poder ofrecen casi siempre caracterizaciones desde diferentes lugares donde cruzaron o desarrollaron acciones ya sean militares o políticas. Significativo es como en el siglo XVI comienzan a apuntar algunos elementos del criollismo desde los entornos geográficos y naturales así como las relaciones sociales y culturales de la Habana y Las Villas, se destacan por la presencia de un fuerte componente étnico en sus caracterizaciones, ejemplo: la descripción de fiestas de esclavos, de formas de convivencia, de mercados y puertos, entre otros.

En los siglos XVI al XVIII, los libros de viajeros comienzan a reflejar comienzan a reflejar los rasgos del criollo y el rellollo, entre los que se encuentran manifestaciones como la danza, el vestir, el pregón, la agricultura cañera., la moda “la extravagancia del trópico”, la belleza de los campos cubanos, el esplendor de sus villas. Resulta necesario precisar que aunque los viajeros españoles mantienen la primacía se observa en esta literatura influencia de otros países europeos como Alemanes e Inglaterra que ofrecen otros puntos de vista como alter favorecen la visión del criollismo.

Resulta significativa la bibliografía reflejada en los diarios de corsarios y piratas los cuales en sus incursiones en la región sur de Cuba describieron no sólo la belleza paisajística sino el endemismo, la flora y la fauna, las economías regionales, las vías de comunicación naval, entre otros. En nuestro caso particular son significantes por su valor testimoniante el Diario de Navegación de Francis Drake, y Francis el Olonés; ellos son de obligada referencia para historiadores, biólogos, geógrafos, entre otros, por las descripciones que ofrecen sobre el territorio de Jagua en particular y de la zona sur de Cuba.

El siglo XIX centuria donde aparece la región de Cienfuegos se caracteriza por la visión y discursos literarios de diferentes partes del mundo y en especial de norteamericanos y latinoamericanos, los viajeros de Estados Unidos, van ganando en importancia en la medida que avanza el siglo, se desarrollan las regiones socio-económicamente, se fortalece la industria azucarera, se afianza el ferrocarril y se perfeccionan las vías de comunicación naval.

Los discursos se caracterizan por la descripción de los rellollos y su actuar, así como las costumbres, tradiciones, relaciones socio-culturales, religiosas; las descripciones de las ciudades, la eficacia de su estructura e infraestructura cono hoteles, posadas, tiendas, entre otros. En su mayoría con una posición colonizadora, vertical que subvalora el desarrollo socio-cultural de los territorios.

Los viajeros que visitaron la región central entre 1830 y 1868, detenían su mirada en el proceso del azúcar en la necesidad de conocer la plantación esclavista, la forma en que se gestaban nuestros procesos socio-culturales, se estudiaban y explotaban los recursos naturales, forma de establecimiento de relaciones sociales, manteniendo el poder y personalidades de la localidad que en sus palacetes u hospederías albergaron a los visitantes.

Esta literatura era más crítica pues los viajeros además de describir las comidas, costumbres, las emociones, los sentimientos, y el sistema de relaciones que establecían colocaban sus puntos de vistas sobre lo que percibían, ejemplo: la visita de Ramón de la Sagra a Cienfuegos y su estancia en la casa de Domingo Verdugo, Gobernador de la ciudad y casado en nupcias con la poetisa y escritora cubana Gertrudis Gómez de Avellaneda.

Es muy importante destacar que a partir de la década de 1850 comienzan a escribirse las historias locales, y es imposible dejar de encontrar en ellas referencias a la opinión de viajeros y sus visiones de la localidad, principalmente aquellas que atañen al desarrollo.

Las frases, eslogan o referencias son utilizadas por los historiadores para expresar el sentido de pertenencia, autovaloración o imagen del territorio al que pertenecen, distinguiendo sus posibilidades económicas y socio-culturales, y en algunos casos físico-geográficos, tal es el caso en nuestra localidad de Pedro Oliver y Bravo y Enrique Edo Llop , esto evidencia la presencia de rasgos de la nacionalidad y la búsqueda de las mismidades y otredades dentro de los ámbitos anteriores.

Es evidente la forma en que la literatura de viajeros actuó en todas las modalidades y evoluciones de la literatura cubana y regional, fundamentalmente la procedente de Europa y entre ellas la de España e Inglaterra, sobre todo en la que se escribía en los principales órganos de prensa tanto en las modalidades de literatura propiamente dicha (narrativa y poesía), en los discursos comerciales y propagandísticos así como en las actividades que desarrollaban las instituciones socioculturales ejemplo de ello son los que aparecen en la Hoja Económica de Cienfuegos, El crepúsculo de Santa Isabel de las Lajas, en El Chismoso de Enrique Edo o en La Aurora , periódico autonómico de la región. De esta manera la literatura de viajeros se convertía en un punto referencial de análisis y su utilidad se colocaba en función del conocimiento, reconocimiento y de interpretación de nuestras realidades.

Resultan imprescindibles para nuestra investigación los estudios de viajeros que hayan visitado más de una vez los territorios pues su percepción nos permite valorar los avances y retrocesos existentes así como lo que prevalecía y se jerarquizaba en la sociedad de entonces.

De varias maneras ha sido formulada la literatura de viajes la cual logra una mayor intensidad a finales del siglo XIX, con las guerras de independencia y la aparición de la nación y la nacionalidad cubana. Los viajeros europeos fundamentalmente españoles, franceses y los norteamericanos venían ávidos de conocer nuestras realidades y los procesos políticos militares que se gestaban en las diferentes regiones de Cuba. En términos generales estas manifestaciones literarias siempre mantuvieron un rasgo colectivo, social de la cultura, respondían a un complejo de relaciones productivas, culturales, sicosociales y son el resultado de un proceso histórico integral, por lo cual nos permite apreciar la síntesis de nuestras tradiciones los movimientos promovidos por nuestra herencia cultural, las formas de reinterpretar nuestros contextos, la horizontalidad por la que atraviesa la realidad cubana en el siglo XIX en los diversos momentos históricos.

Aquí radica el valor de la literatura de viajeros, la cual adecuadamente utilizada puede constituir un poderoso medio para desde el pasado estudiar el presente y reformular nuestras estrategias futuras, ella nos permite además desde la posición de la otredad saber donde se encuentran nuestras mismidades que van conformando en esa cotidianidad las normas, el sistema de relaciones, de sentimientos, de emociones, de costumbres, nuestra sicología individual y colectiva siempre en la comunidad, otro valor histórico, literario, investigativo de nuestra herencia cultural que aporta considerables medios ideológicos y estéticos para penetrar en el conocimiento de nuestros símbolos y códigos.

Ejemplo de lo anterior es la visita de José Comas en l868, el cual describió el desarrollo urbanístico y público de Cienfuegos, a partir del progreso del comercio exterior principalmente con España y Estados Unidos. Describe la situación de la enseñanza primaria y por géneros y no logra escapar al impacto de la tecnología que significaba el ferrocarril para entonces.

No por manida podemos dejar de mencionar la de Ramón de la Sagra , sobre todo las descripciones que hace de la burguesía cienfueguera de entonces, como la de Nicolás Aca y Lanier, entre otros.

Es importante la forma en que De la Sagra describe la industria azucarera, y no hay discurso más didáctico para estudiar la plantación esclavista azucarera que sus descripciones de ingenios, texto que además alude al paisajismo, a la fauna de los campos cienfuegueros a la conducta y a la forma de actuación de sus habitantes.

También queda muy bien ilustrado el mecanismo y las vías de acumulación de capital y la forma en que se manejaban por los plantacionistas de entonces, tanto para sus intereses personales como para el apoyo de obras sociales, ejemplo de ello, los trabajos que se hacían para dotar a la villa de agua.

No escapan a la crítica los problemas de género en especial la posición de la mujer cienfueguera y la posición de Gertrudis Gómez de Avellaneda y el desarrollo teatral d entonces.

Quedó altamente impresionado con el poder del ferrocarril, al cual le dedicó varios comentarios incluyendo el fomento de las cruces y su importancia para l desarrollo de la industria azucarera y de la región.

Por último quisiéramos referirnos a dos crónicas: a la d Samuel Hazard en l870 y Eva Canel de 1897. La primera se refiere al marcado carácter español de nuestra localidad, la enseñanza del inglés, así como las costumbres hispanas dentro de los criollos que existían muy bien tratadas desde la cotidianidad.

Con gran recurso literario describe la bahía de Cienfuegos y su color verde transparente pero al igual que los demás no escapa a la repercusión de la tecnología como es el caso del ferrocarril, la línea de vapores del comercio de cabotaje y el comercio exterior.

Eva Canel con Reportaje de Guerra de igual forma reafirma el carácter español del territorio, sus impresiones sobre el comercio y el ferrocarril así como la posición de la burguesía y el azaroso trabajo del puerto son impresiones reflejadas en la literatura.

La descripción de la soldadesca española en campaña, existente en Cienfuegos, así como de la propaganda del ejército español al respecto, son una de las lecciones más importantes a tener en cuenta para el estudio de las guerras de liberación nacional en la localidad.

Sus apreciaciones sobre Punta Gorda, Cayo Carenas, el Castillo de Jagua, así también la costa, la llevan a expresiones subliminales, como:¨ la delicadeza de lo abrupto, el atrevimiento del débil sobre el mar que obliga al viajero a investigar lo que hay más allá de la punta y en el horizonte del canal, o la invitación siempre a refrescarse en las móviles aguas del mar.

La crónica también refiere a personajes de las artes en Cienfuegos como es el caso del fotógrafo La Cotera y la Compañía de Vapores Menendez. Ya en sus memorias Canel, apunta la importancia de plantear los procesos de guerras existentes, el papel del ejército español y sobre todo la situación existente en Cienfuegos en ése período de la guerra.

Como se pude apreciar las obras de viajeros es por tanto un medio de la cultura para el conocimiento de nuestra herencia cultural, aquí radica su valía en el campo cultural y su utilidad en las instituciones culturales y educacionales para desde una forma amena e instructiva conocer quiénes somos, de dónde vinimos y hacia dónde vamos, es interesante y dialéctica forma d reconocernos, de hecho éste material favorece el conocimiento de nuestras identidades y el valor de los cienfuegueros y el cienfueguero en el contexto cultural de hoy.

LIBROS DE VIAJEROS PUBLICADOS EN CUBA.

anexo No 1:

- Cuatro ediciones de: LA TIERRA DEL MAMBI, de James O Kelly,(establecimiento Tipográfico de Belisario Valero, Santa Clara l987´, Cultural S:A, La Habana 1930, con prólogo de Fernando Ortiz, Colección Centenario 1868, Instituto del Libro, La Habana , 1969 con prólogo de Fernando Ortiz.

- Cuatro ediciones de VIAJE A LA HABANA , de la Condesa de Merlín, (Biblioteca de la Unión Constitucional , La Habana 1892, impresora d Cuba y América Habana, 1905, con una biografía de la autora por Gertrudis Gómez de Avellaneda, una edición de 1922 bajo la dirección del Doctor Reimundo Cabrera, tomada de la anterior Editorial Arte y Literatura, La Habana , 1974 con una introducción de Salvador Bueno.

- Una edición en tres tomos de: CUBA A PLUMA Y LAPIZ, de Samuel Hazard (cultural S:A, La Habana 1928).

- Cinco ediciones de ENSAYO POLITICO SOBRE LA ISLA DE CUBA, de Alejandro de Humbolt (Cultural S.S Habana 1930), en dos tomos, Oficina del Historiador de la Ciudad de la Habana 1959, con una introducción de Emilio Roig de llleuchsenring y el discurso leído en el Sexto Congreso Nacional d Historia por el Doctor Salvador Bueno. Editorial Lex, La Habana , 1960ñ Biblioteca Popular d Clásicos Cubanos 5, Editorial Lex, La Habana 1960 con nota preliminar de Jorge Quintana Rodríguez e introducción de Fernando Ortiz.

- Dos ediciones de HISTORIA VERDADERA DE LA CONQUISTA DE NUEVA ESPAÑA, de Bernal Díaz del Castillo (Editorial Nacional de Cuba, La Habana , 1963, en dos tomos, Serie Rumbos, Colección Nuestros Países, Casa de las Américas, La Habana , 1983, en dos tomos.

- Una edición de PIRATAS DE LAS AMERICAS, d Alexander Oliver Esquemerling (Comisión Nacional Cubana de la UNESCO , La Habana 1963, con prólogo de Eliseo Diego.

- Una edición de VIAJES, de Jacinto de Salas y Quiroga (Editorial del Consejo Nacional de Cultural, La Habana , 1964)

- Una edición de LA ISLA D CUBA, SUS RCUERDOS, PROGRESOS Y PERSPECTIVAS, de Richard Robert, (Editora del Consejo Nacional de Cultura, La Habana , 1964).

- Una edición de CARTAS, de Abiel Aboot (Editora del Consejo Nacional d Cultura, La Habana 1965).

- Dos ediciones de UN ARTISTA EN CUBA, de Nicolás Joseph de Ribra (Editorial ciencias Sociales, La Habana 1973, con un estudio preliminar de Hortensia Pichardo, Nicolás Joseph de Rivera, editorial ciencias Saciales, La Habana , 1986, compilado y con introducción de Olga Portuondo Zúñiga.

- Una edición de BREVISIMA RELACION DE LA DESTRUCCION DE LAS INDIAS, de Bartolomé de las Casa (Editorial ciencias Saciales, La Habana , 1980, con prólogo de René Pacheco silva).

- Una edición de MARCHANDO CON GOMEZ, de Gorver Flint (Editorial de Ciencias Saciales), La Habana , 1983, con prólogo de Francisco Pérez Guzmán.

- También se han publicado cuatro libros donde se recogen parcialmente obras de viajeros que nos visitaron:

' Cuba: l860 SELECCION DE ARTICULOS SOBRE AGRICULTURA CUBANA, de Ramón de la Sagra , (Comisión Nacional Cubana de la UNESCO ), La Habana , 1965 con nota introductoria de Manuel Moreno Fraginals.

- LA ISLA DE CUBA VISTA POR LOS EXTRANJEROS, de Juan Pérez de la Riva , Editorial ciencias sociales, La Habana , 1981, con prólogo de Ángel Luis Fernández.

- VIAJERAS AL CARIBE. (Serie rumbos, publicación nuestros países, Casa de las Américas, La Habana , 1983, selección prólogo y notas Nara Araujo Carruana).

- LA FIDELISIMA HABANA , de Gustavo Eguren (Editorial Letras Cubanas, La Habana , 1986=.

Además aparecen publicaciones de viajeros en tierras cubanas:

- DIARIO DE NAVEGACION, de Cristóbal Colón, (Comisión Nacional Cubana de la UNESCO , La Habana , 1961, con prólogo de Lorenzo García Vega.

- CUADRO ESTADISTICO DE LA ISLA DE CUBA. 1825-1829, de Alejandro de Humbolt, ( La Habana , 1965, traducción e introducción de Armando Bayo.

•  DOS MESES EN LA ISLA DE CUBA, de Piort Streltsv (Angel García y Piort Mironchik)

•  DIARIO DE UN MAMBI RUSO. Editorial Ciencias Sociales. La Habana. 1984.

 

Anexo 2.

LIBROS DE VIAJEROS PUBLICADOS EN CUBA. AUTORES Y DATOS DE INTERES.

Siglo XIX.

 

TITULO

AUTOR

NACIONALIDAD

TEMÁTICA

 

La Tierra del Mambi

Janes O''Kelly

Norteamericano

Guerra de Independencia.

Viaje a la Habana

Condesa de Merlin

Española

Costumbres, problemática socioeconómica del país.

Ensayo Político sobre la Isla de Cuba

Alejandro de Humbolt

Aleman

Descripciones político-social de la Isla de Cuba. Incluye un estudio de la posición astronomica de las ciudades y puertos de la Isla.

Historia Verdadera de la Conquista de Nueva España

Bernal Díaz

Español

Colonización española.

Piratas de las Americas

Alexander Oliver Esquemerling

Francés.

Piratería.

Viajes

Jacinto Salas y Quiroga

Español

Cuadro descriptivo de la sociedad y de las costumbres de Cuba.

La Isla de Cuba sus Recuerdos, progresos y perspectivas

Richard Rober Madden

Norteamericano

Descripcion de los progresos y desarrollo de la Isla de Cuba.

Cartas

Abiel Abbot

Aleman

Vida de la Isla de Cuba en la primera mitad del siglo XIX, su paisaje, pueblos y habitantes.

Un artista en Cuba

Walter Googman

Ingles

Valoracion general de la Isla de Cuba, muestra específicamente la vida interna de la sociedad de Santiago de Cuba.

Descripción de la Isla de Cuba

Nicolás Joseph de Rivera

 

Describe situación, extensión, figuras de la Isla de Cuba, sus particularidades, sus frutos, pueblos y gobiernos.

Brevisima relación de la destrucción de las Indias.

Bartolomé de las Casas

Español

Colonización española.

Cartas desde Cuba

Fredika Bremer

Sueca

Descripcion de lugares, el Morro, la Plaza de Armas. Se introduce en las fiestas de esclavos, describe bailes afrocubanos, desenvolvimiento y ejecuciones.

Marchando con Gómez.

Gorver Flint

Norteamericano

Guerra de Independencia.

Cuba 1860. Selección de artículos sobre la agricultura cubana.

Ramón de la Sagra

Español

Principales consideraciones de la agricultura cubana.

La Isla de Cuba en el siglo XIX, vista por los extranjeros.

Juan Pérez de la Riva.

Cubano.

Estudio de personalidades extranjeras que visitaron la Isla de Cuba en el siglo XIX.

Viajeras al Caribe

Nara Araujo

Cubana

Compilación de viajeras que visitaron el Caribe. Descripciones de Viajes.

La Fidelisima Habana

Gustavo Eguren.

Cubano

Valoracion general de la ciudad de la Habana , desarrollo, costumbres, etc.

Diario de Navegación de Cristóbal Colon.

Cristóbal Colon

Español

Descripción de la Isla de Cuba.

Cuadro Estadístico de la Isla de Cuba. 1825-1829

Alejandro de Humbolt

Aleman

Apuntes económicos de la Isla de Cuba.

Dos meses con la Isla de Cuba. Diario de un Mambi Ruso.

Pior strelt

Ruso.

Experiencias de un soldado Ruso en la Guerra de Independencia.

Una Visita Eclesiastica

Pedro Agustín Morell de Santa Cruz

 

Apuntes sobre una visita eclesiástica realizada en Cuba.